3 noviembre, 2017

Quiénes somos

Entre el 30-50% de los españoles son intolerantes a la lactosa, aunque muchos no lo sepan. Además, la intolerancia a la fructosa también está aumentando cada año haciendo que cada vez sea más fácil conocer a alguien con este tipo de intolerancias.

Es por ello que he decidido escribir un blog sobre recetas sin lactosa y sin fructosa, ¿pero por qué? En agosto del 2016 me diagnosticaron intolerancia a la lactosa y a la fructosa. En ese momento no sabía que alimentos llevaba azúcares y a que se le entendía como tal. Así que empecé a hacerme las mismas comidas básicas todos los días pero empezaron a ser muy repetitivas. Por eso en verano del 2017 decidí que iba a cocinar lo mismo que comía antes pero con los ingredientes que podía.

Desde siempre me ha gustado la cocina y he intentado hacer nuevas recetas, así que este nuevo reto  me encantaba. Mi primera receta fue un plato de lasaña y cuando la hice la verdad es que tuve éxito. Fue aquí cuando me di cuenta que tener intolerancia no significa dejar de comer, sino aprender a comer, y que uno de los problemas son la falta de ideas a la hora de cocinar.

Durante este año he conocido a varias personas con la misma intolerancia que yo, se sentían igual de perdidas al principio. Por eso, cuando mi profesor de medios digitales, Pau Klein, nos propuso en EDEM crear un blog el tema no me costó nada. Decidí compartir mis recetas y las tiendas donde me compro la comida con otras personas con intolerancia.

Así que si eres intolerante y estás buscando recetas nuevas ¡Has encontrado tú sitio!

Lo más importante es:

  • Que te lo tienes que pasar bien cocinando ¡Todos tenemos un pequeño chef dentro!
  • Prueba nuevas ideas. Añade ingredientes poco a poco para ver si te sientan mal.
  • ¡Come mucho y sin limitaciones!